Los dueños son mexicanos y la comida es auténticamente de allí y deliciosa. Cantidades generosas y trato muy amable. Ya hemos ido otras veces y traemos a amistades para que disfruten con nosotros.
Después de consumir 12 tacos y bebidas nos pusieron la cuenta en la mesa sin haberla pedido y nos dijeron que necesitaban la mesa. Todavía estábamos tomando cervezas y vinos que nos habían servido unos minutos antes.
Fuimos todo nuestro equipo de trabajo y lo pasamos genial.
La comida, increíble, lo más triste de la noche era cuando terminabamos la comida.
Las bebidas, genial.
El ambiente, increíble.
Nos reservaron el restaurante solo para nosotros y no podríamos haberlo pasado mejor.
El camarero que nos atendió, super atento, respondiendo todas las dudas y ayudando a gente con alergias alimenticias.
No podríamos haber elegido mejor sitio.