Los dueños son mexicanos y la comida es auténticamente de allí y deliciosa. Cantidades generosas y trato muy amable. Ya hemos ido otras veces y traemos a amistades para que disfruten con nosotros.
Después de consumir 12 tacos y bebidas nos pusieron la cuenta en la mesa sin haberla pedido y nos dijeron que necesitaban la mesa. Todavía estábamos tomando cervezas y vinos que nos habían servido unos minutos antes.